
El entrenador de la Real, Juan Manuel Lillo, apareció dolido por la expulsión y apenas si pudo expresar la satisfacción por la victoria. «Lo primero que quiero hacer es pedir perdón, sinceramente. Es la primera expulsión en toda mi vida. En 26 años en el fútbol nunca me había sucedido, ni siquiera me habían sacado una amarilla y que tenga que ser con la Real me fastidia especialmente».
El tolosarra, que no podrá dirigir desde el banquillo el partido del sábado, explicó que reaccionó yéndose a protestar airadamente «por una entrada de Paredes a Xabi Prieto, que además se repitió. He temido por un jugador mío y me he rebelado. He sido víctima del temor y necesitaba que se cortara. Temía por su integridad. Ese tipo de acciones son un atentado contra este juego, más allá que contra Xabi, y espero que se tome nota y se corten. Parece que los jugadores que pueden ofrecer algo diferente molestan».
El entrenador blanquiazul se congratuló de que, a diferencia del sábado ante el Las Palmas, ayer se conjugasen las dos premisas del fútbol, jugar bien y ganar. «Me alegro mucho de que se haya cumplido esa máxima, que además es lo más lógico en el mundo del fútbol».
A pesar de la satisfacción por el triunfo, Lillo aseguró que el equipo no jugó a su verdadero nivel. «Aún nos falta que cada jugador se tome más tiempo y no se aceleren tanto cuando no es necesario. La presión de la competición ya está aquí, esa ansiedad. Todavía no tenemos la fluidez que hemos demostrado en pretemporada, pero con el paso de las jornadas irán cogiendo soltura».
Juan Manuel Lillo se refirió a los cambios, importantes, en el once. «Han intervenido todos, menos Markel Bergara, que está lesionado. Aún no se puede hablar de titulares y suplentes, ese distingo no está hecho, Por ahora, lo que se puede decir es que han jugado los que no lo hicieron el sábado. Pensaba que estos jugadores eran los idóneos para ganar al Zaragoza y así ha sido. Hemos introducido cambios y el rendimiento no se ha resentido».
El técnico realista alertó contra el exceso de optimismo de cara al partido del sábado en Liga en Zaragoza (18.30 horas-ETB1), ante el mismo rival que ayer. «En estas condiciones, La Romareda no es un campo fácil para el local, pero en situaciones de necesidad he visto al Zaragoza pasar por encima de muchos equipos, porque calidad tiene de sobra».
Marcelino, resignado
El entrenador del Zaragoza, Marcelino, reconoció la superioridad de la Real. «No creo que nos hayan dado un baño, pero sí creo que han sido superiores». En su opinión, la clave de la derrota fue que «desde el minuto 20 del primer tiempo hasta el 25 del segundo no hemos dado tres pases seguidos y así es imposible desbordar y ganar a nadie. Ése ha sido nuestro principal problema».
Marcelino, que fue muy presionado por los periodistas maños, añadió que «esta derrota sirve de referencia para el sábado, pero el partido será totalmente diferente. Debemos mirarnos a nosotros mismos, más que a lo que ha hecho la Real».
Escrita:
4/Sep/2008 | 9:20 AM Por: Ibai
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