
Iñigo Díaz de Cerio fue operado con éxito ayer de la fractura de tibia y peroné de su pierna derecha y desde ahora comienza un larguísimo período de recuperación para volver a ser el gran delantero goleador que ha sido siempre. El periodo stándar de rehabilitación para este tipo de lesiones es de entre diez y doce meses, aunque las circunstancias que se dan en este caso invitan a pensar que podría acortarse algún plazo.
Fueron los doctores Escobar, Atxalandabaso y Moisés Franco los encargados de realizar la intervención en la Clínica Quirón. Duró dos horas, se le aplicó, por voluntad del propio jugador, anestesia general y todo salió según las previsiones. Se le colocó un clavo que atraviesa toda su tibia, desde el tendón rotuliano, con dos tornillos arriba y otros dos abajo. Dentro de un mes se le quitarán los de arriba. Además, se le practicó una osteotomía de peroné, que es la extracción de un trozo de ese hueso. Y, por último, se le aplicaron factores de crecimiento
Eduardo Escobar explicó en MD que la de Iñigo "es un tipo de fractura 'buena' respecto a las habituales. No es un gran desastre, en el sentido de que se hayan encontrado mil cachitos. Hay dos fragmentos principales que los hemos insertado". Sí detectó un aspecto negativo, que son unas 'flictenas' o ampollas en la piel, preocupantes porque se producen como consecuencia de la presión de la sangre, que hace que rezume líquido.
No obstante, observa ventajas en este caso en relación a otros semejantes: "Que la fractura es bastante favorable, que Iñigo es un tipo extraordinario y que estamos utilizando factores de crecimiento y eso acelera siempre mucho el proceso de reproducción de tejidos".
Casos opuestos
Iñigo ha sufrido una lesión no muy habitual en futbolistas, más propia de víctimas de accidentes. Es la misma que mantiene apartado de los campos al jugador del Arsenal Eduardo Silva y que sufrieron Manuel Pablo y Djibril Cissé. Los dos últimos representan los extremos opuestos. El lateral del Depor sufrió muchas complicaciones y estuvo año y medio de baja. El francés comenzó a entrenarse cuatro meses después de romperse.
Escobar es contundente para expresar su opinión en torno a cómo quedará el delantero: "No tengo ninguna duda de que Iñigo será el mismo. Volverá nuestro Iñigo". La clave suele ser que no se obsesione con su tibia una vez recuperado. Al doctor le maravilló la entereza del jugador: "Yo llegué pensando que me iba a encontrar un drama. Llego y le veo haciendo risas en el scáner. Eso es porque tiene unas narices y una categoría humana fuera de lo normal. Estaba para renovar, hacer el contrato de su vida y está con un temple increíble. Éste es Iñigo"
Escrita:
10/Nov/2008 | 3:45 PM Por: Ibai
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